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Olivier me apretaba la mano clavándome sus uñas, enterrándolas bien en la palma de mi mano y haciéndome sentir que estaba ante un demonio cargado de celos. Sus ojos estaban ocultos por sus gafas de sol pero hubiera jurado que lo examinaba como a un experimento genético, no perdió detalle. Yo mientras intentaba no llorar del dolor.
-Enchante.-siseó.
-Lo de amante te lo dice a ti...idiota.-murmuré intentando no chillar.-Bou sólo es mi amigo... amigo Oly... el único amante eres tú.-dije mirándole con los ojos llenos de lágrimas-Deja de clavarlas.-me apretó con más ganas y finalmente me soltó.
-Parece que te salió celoso.-dijo mi padre entre carcajadas, ya se había sentado de nuevo en la silla. Paulo simplemente sonrió.
-¡Papá!-grité molesto, pero él se fue a saludar a otros viejos conocidos.
-¡No me llames idiota!-replicó algo molesto.-Olivier Mursell, un placer conocerle.-comentó al fin y yo respiré aliviado observándome la mano destrozada por las uñas. Se veían bien las marcas y eso me daba una mayor sensación de dolor.
-Bou... ¿y tu primo?-pregunté buscando a esa maldita lapa. Tomé una de las botellas frías mientras los movía hacia otro lado para que no interrumpieran a las fans de Paulo.-Olivier es mi pareja, como ves asenté la cabeza y me llevo mejor con mi padre.
Olivier simplemente me miró confuso y sus ojos llamearon. Pero bien sabía que “amantes de ocasión” no era un título bien elegido, o una reseña aceptable; tampoco éramos simples amigos pues los amigos no se acuestan juntos y ese tema no lo entendía alguien como Bou. Al menos, yo tenía a Bou como un chico dulce y retraído. Jamás pensé en que esa carita de porcelana fina tuviera secretos retorcidos y sexuales más allá de su dulce imaginación.
-Bou Sekine-se presentó ante Olivier, aun permanecía algo sonrojado por la confusión. Terminó apartándose junto a nosotros para que el resto de fans pudieran conseguir la firma del afamado escritor. Paulo no paraba de firmar y sonreír tras su apariencia sensible, intelectual y franca.-Pues iba con él, pero te vi de lejos y salí corriendo sin avisarle. Cuando me encuentre de nuevo seguro que me meta.-dijo girando su cabeza hacia atrás intentando encontrarlo entre tanta mujer histérica.
-Dime Bou ¿por qué no te vi por la escuela? estuve por buscar el número de tu tío, pero luego pensé que me metía donde no me llamaban.-me rasqué la cabeza y sonreí.-Aún te debo quedar para ver aunque sea un museo, puedo haceros a los tres de guía... a ti.. a tu primo y a Oly.-sabía que pareja no era la palabra, pero quería atarlo a mí.
Entonces reparó percatándose de todo lo que había contado antes. Tal vez estaba demasiado preocupado por la bronca que le caería al apartarse de su primo. No sabía hasta que punto era Bou dependiente de él, pero dentro de mí suponía que esos dos no eran primos sino amantes. Era una alerte, una sensación extraña, y también por la forma que miraba Shinji a su primo. Notaba esa tensión sexual y ese deseo carente de sentido, un deseo como el fuego que sabes que quema pero algo en ti desea tocarlo.
-¡Felicidades por ambas cosas entonces!-exclamó.-de veras.-añadió sonriéndome.-Es que no he estado asistiendo a clases.-murmuró.-Con la rehabilitación y demás.-no sabía de qué hablaba, supuse que se había caído y fracturado algo.-Juka mi tío.-balbuceó y dudó en llamarlo tío, entonces recordé mi sospechas. Ese hombre, ese tal Juka, era su pareja y Shinji su verdadero amor. Pero terminé riéndome de todo, alguien como Bou no podía ser así-No deseaba que saliera de casa y prácticamente me he escapado de casa para venir aquí.-rió buscando algo en su bandolera, una azul oscura que llevaba con él llena de chapas y cosas brillantes.-Y eso me recuerda a una cosa.-sacó un paquete envuelto en papel de regalo azul del mismo color que su bolsa.-Para ti.-dijo con una sonrisa tras acomodar su bolsa.-No sé si te gustará pero me acordé de ti al verla.-volvió a sonrojarse de forma dulce y yo sonreí.-Te la hubiera dado antes, pero no he podido.-la dejó entre mis manos, yo no quería aceptar su regalo porque me hacía sentir mal no saber cuándo era su cumpleaños.-Toma, toma.-no sabía como él había descubierto mi cumpleaños, pero sabiendo que salía en todas las revistas él pudo leerlo o saberlo. Estaba nervioso y Olivier no dejaba de observarlo.
-¿Por mi cumpleaños?-sonreí revolviéndole los cabellos para palmear leve su cabeza, de forma muy rápida.-Gracias Bou eres muy amable.-abrí el paquete y sonreí. Era una camiseta negra simple de mangas cortas, pero de una firma algo cara.-Muchas gracias, me la pondré bastante ahora en verano.-miré a Oly.-¿Qué tal si los cuatro vamos a tomar un té? ¿Bou recuerdas la tetería?-dije mirándole.-Podríamos ir ahora y luego tomar un almuerzo rápido.
-Hizaki yo tengo que regresar a mi trabajo.-murmuró Olivier recordándome lo que habíamos hablado en la noche. Lo hizo en mi oído de forma rápida para que Bou no se molestara ni lo oyera.-Dijiste que no tardaríamos nada y tengo miles de cosas pendientes.
Acaricié leve sus cabellos acomodándolos. Deseaba besarle y abrazarle. Sabía que había hecho un pequeño esfuerzo de salir de su rutina, de acompañarme. Aunque realmente había sido un pequeño regalo. Sabía, más bien conocía, que la literatura siempre jugaba gran papel en sus diseños, además de la música, puesto que le inspiraba. Yo quería que él tuviera ese libro, que lo tuviera firmado y jamás pensé que le gustaría tanto Paulo Wilde como escritor.
Las personas allí reunidas se iban dispersando, ya sólo quedaban unos cuantos curiosos que deseaban conversar unos instantes con el escritor. Eran personas del medio, aunque algunos parecían ser nóveles, pero ilustrados y entregados a las letras, que querían beber del éxito y de la decadencia que este traía a los escritores afamados como Wilde.
-¿Qué tal si lo dejamos para otro día? Podríamos quedar los cuatro, ya que tu primo... siempre está a tu lado.-dije tomando de la mano a Oly apretándola levemente para luego sonreír. Espera que dijera que sí.-Incluso podría venir mi hermana y así la conoces.
-No me tienes que dar las gracias.-comentó mirándome mientras procesaba la información.-Recuerdo esa tetería.-dijo con una sonrisa.-Yo sigo antojado de la poción de amantes.-asintió con la cabeza y la movió de forma que me hizo reír bajo.-Shinji es mi sombra.-murmuró en tono de broma.-Ya quedaremos entonces ¿tienes móvil? Así será más fácil quedar.-sacó el suyo del bolsillo para empezar a buscar como entrar en la agenda.
-¡Bou-chan!-esa voz hizo que mi tic apareciera de la nada. Lo vi correr y saltar sobre Bou restregándose.-¡¿Por qué me dejas solito!?-preguntó imitando un sollozo sin soltarle. Pegaba bien su cuerpo al suyo dejando su mentón en uno de sus hombros.-¡Hizaki-kun!-gritó de forma chillona, apartó a su supuesto primo y se encaramó a mí.-¡Cuánto tiempo sin verte!-dijo mirándome a los ojos, esos ojos que tenía de loco me paralizaron. Después reparó en Olivier, se quedó clavado observándolo.-Bou-chan ¿crees que me vería bien con el cabello largo y negro?-se giró de nuevo hacia su primo sin apartarse de mí.
-Te quedaría mal.-contestó frunciendo el ceño para tirar de él intentando despegarlo de mí.-No seas pegajoso y despégate de Hizaki.
-Olivier Mursell.-se presentó de nuevo intentando ser sociable con él, aunque le miró de forma fría y con ganas de arañarlo. Pensé de inmediato que tendría que llevar Olivier por el mundo con bozal y correa.-Sería bueno que al final quedáramos, así me muestras ese local del que tanto llevas hablándome.
-Pues entonces todo arreglado ¿podríamos ir todos mañana? Un rato por la tarde, no más de una hora.-dije con una sonrisa intentando alejarme lo máximo posible del primo de Bou. Seguía sin darme buena espina.-Bou toma mi tarjeta.-se la extendí con una sonrisa en mis labios.
-Gracias.-dijo Bou tomando la tarjeta de mis manos.-Mejor esto que intentar descifrar como funciona este cacharro.-miró a Shinji.-¿Podríamos ir mañana con ellos?-le miró con ojos de cordero.-Por favor.-puso sus manos frente a su rostro en forma de súplica.-Se bueno y di que sí.
-Mañana o cuando se pueda, lo mejor es planearlo con tiempo porque Oly siempre está ocupado con sus colecciones.-recordé que durante esa semana sería ajetreado...-pero el viernes os quiero ver en mi concierto.
-Hizaki-kun que profesional es, yo todo lo anoto en mi libretica en forma de conejo.-estuve por explotar en carcajadas cuando dijo eso de libreta de conejos. Sonrió con cierto descaro observando a Bou. Pero reparó en lo del concierto, su mente parece que tuvo un golpe de neuronas y le hizo explotar de nuevo en euforia.-¿Darás un concierto? ¡Yo quiero ir! ¡Yo quiero ir!-gritó alzando sus brazos.-¡Quiero ir!-repitió y me miró agarrándome de las mejillas-Quedemos mañana y nos dices donde es ¿Hai?-guiñaba, sonreía y gesticulaba tanto que me daba miedo.
-¿Un concierto?-preguntó Bou algo sorprendido.-Sí, seguro que iremos.-se ilusionó aunque de forma más comedida.-Mañana te llamo y vemos que se puede hacer. Si se puede salir o no. también puedes decir dónde es y nos vemos allí.
-Las entradas llevan semanas agotadas, pero podéis estar tras el escenario junto a Oly.-dije confiado de que él vendría.-Además, el diseñó mi ropa.-estaba orgulloso de esos trajes, más que de ninguno que había usado jamás.
-Iremos, no lo dudes.-dijo Bou mirándome de forma dulce.-Y si es tras el escenario mejor.-tomó la mano de Shinji y la apretó.-Y de camino veremos la ropa que te ha diseñado tu novio.-miró a Shinji de forma cómplice y luego a nsotros.-No os distraemos más, nosotros nos vamos.
-Espero que podáis venir.-acaricié la cabeza de Bou como si fuera un cachorro perdido.-Cuídalo bien Shinji y no alborotes.
Ambos se marcharon asintiendo como si fueran más pequeños que yo, pero dudaba que nos lleváramos más de unos meses. Miré a Olivier y lo tomé de la cintura, besé su frente notando que estaba preocupado y como ido. Le ayudé a salir entre el barullo y subimos al vehículo. No dijo nada, tan sólo se quedó en su mundo.
-Hizaki no puedo ir al concierto.-murmuró.-Tengo cosas importantes, reuniones de trabajo, y es algo ineludible.-dijo en un suspiro.
-Supuse que sería así.-comenté.-Pero siempre puedo pedirle a Bou que haga el favor de grabar todo.
-Enchante.-siseó.
-Lo de amante te lo dice a ti...idiota.-murmuré intentando no chillar.-Bou sólo es mi amigo... amigo Oly... el único amante eres tú.-dije mirándole con los ojos llenos de lágrimas-Deja de clavarlas.-me apretó con más ganas y finalmente me soltó.
-Parece que te salió celoso.-dijo mi padre entre carcajadas, ya se había sentado de nuevo en la silla. Paulo simplemente sonrió.
-¡Papá!-grité molesto, pero él se fue a saludar a otros viejos conocidos.
-¡No me llames idiota!-replicó algo molesto.-Olivier Mursell, un placer conocerle.-comentó al fin y yo respiré aliviado observándome la mano destrozada por las uñas. Se veían bien las marcas y eso me daba una mayor sensación de dolor.
-Bou... ¿y tu primo?-pregunté buscando a esa maldita lapa. Tomé una de las botellas frías mientras los movía hacia otro lado para que no interrumpieran a las fans de Paulo.-Olivier es mi pareja, como ves asenté la cabeza y me llevo mejor con mi padre.
Olivier simplemente me miró confuso y sus ojos llamearon. Pero bien sabía que “amantes de ocasión” no era un título bien elegido, o una reseña aceptable; tampoco éramos simples amigos pues los amigos no se acuestan juntos y ese tema no lo entendía alguien como Bou. Al menos, yo tenía a Bou como un chico dulce y retraído. Jamás pensé en que esa carita de porcelana fina tuviera secretos retorcidos y sexuales más allá de su dulce imaginación.
-Bou Sekine-se presentó ante Olivier, aun permanecía algo sonrojado por la confusión. Terminó apartándose junto a nosotros para que el resto de fans pudieran conseguir la firma del afamado escritor. Paulo no paraba de firmar y sonreír tras su apariencia sensible, intelectual y franca.-Pues iba con él, pero te vi de lejos y salí corriendo sin avisarle. Cuando me encuentre de nuevo seguro que me meta.-dijo girando su cabeza hacia atrás intentando encontrarlo entre tanta mujer histérica.
-Dime Bou ¿por qué no te vi por la escuela? estuve por buscar el número de tu tío, pero luego pensé que me metía donde no me llamaban.-me rasqué la cabeza y sonreí.-Aún te debo quedar para ver aunque sea un museo, puedo haceros a los tres de guía... a ti.. a tu primo y a Oly.-sabía que pareja no era la palabra, pero quería atarlo a mí.
Entonces reparó percatándose de todo lo que había contado antes. Tal vez estaba demasiado preocupado por la bronca que le caería al apartarse de su primo. No sabía hasta que punto era Bou dependiente de él, pero dentro de mí suponía que esos dos no eran primos sino amantes. Era una alerte, una sensación extraña, y también por la forma que miraba Shinji a su primo. Notaba esa tensión sexual y ese deseo carente de sentido, un deseo como el fuego que sabes que quema pero algo en ti desea tocarlo.
-¡Felicidades por ambas cosas entonces!-exclamó.-de veras.-añadió sonriéndome.-Es que no he estado asistiendo a clases.-murmuró.-Con la rehabilitación y demás.-no sabía de qué hablaba, supuse que se había caído y fracturado algo.-Juka mi tío.-balbuceó y dudó en llamarlo tío, entonces recordé mi sospechas. Ese hombre, ese tal Juka, era su pareja y Shinji su verdadero amor. Pero terminé riéndome de todo, alguien como Bou no podía ser así-No deseaba que saliera de casa y prácticamente me he escapado de casa para venir aquí.-rió buscando algo en su bandolera, una azul oscura que llevaba con él llena de chapas y cosas brillantes.-Y eso me recuerda a una cosa.-sacó un paquete envuelto en papel de regalo azul del mismo color que su bolsa.-Para ti.-dijo con una sonrisa tras acomodar su bolsa.-No sé si te gustará pero me acordé de ti al verla.-volvió a sonrojarse de forma dulce y yo sonreí.-Te la hubiera dado antes, pero no he podido.-la dejó entre mis manos, yo no quería aceptar su regalo porque me hacía sentir mal no saber cuándo era su cumpleaños.-Toma, toma.-no sabía como él había descubierto mi cumpleaños, pero sabiendo que salía en todas las revistas él pudo leerlo o saberlo. Estaba nervioso y Olivier no dejaba de observarlo.
-¿Por mi cumpleaños?-sonreí revolviéndole los cabellos para palmear leve su cabeza, de forma muy rápida.-Gracias Bou eres muy amable.-abrí el paquete y sonreí. Era una camiseta negra simple de mangas cortas, pero de una firma algo cara.-Muchas gracias, me la pondré bastante ahora en verano.-miré a Oly.-¿Qué tal si los cuatro vamos a tomar un té? ¿Bou recuerdas la tetería?-dije mirándole.-Podríamos ir ahora y luego tomar un almuerzo rápido.
-Hizaki yo tengo que regresar a mi trabajo.-murmuró Olivier recordándome lo que habíamos hablado en la noche. Lo hizo en mi oído de forma rápida para que Bou no se molestara ni lo oyera.-Dijiste que no tardaríamos nada y tengo miles de cosas pendientes.
Acaricié leve sus cabellos acomodándolos. Deseaba besarle y abrazarle. Sabía que había hecho un pequeño esfuerzo de salir de su rutina, de acompañarme. Aunque realmente había sido un pequeño regalo. Sabía, más bien conocía, que la literatura siempre jugaba gran papel en sus diseños, además de la música, puesto que le inspiraba. Yo quería que él tuviera ese libro, que lo tuviera firmado y jamás pensé que le gustaría tanto Paulo Wilde como escritor.
Las personas allí reunidas se iban dispersando, ya sólo quedaban unos cuantos curiosos que deseaban conversar unos instantes con el escritor. Eran personas del medio, aunque algunos parecían ser nóveles, pero ilustrados y entregados a las letras, que querían beber del éxito y de la decadencia que este traía a los escritores afamados como Wilde.
-¿Qué tal si lo dejamos para otro día? Podríamos quedar los cuatro, ya que tu primo... siempre está a tu lado.-dije tomando de la mano a Oly apretándola levemente para luego sonreír. Espera que dijera que sí.-Incluso podría venir mi hermana y así la conoces.
-No me tienes que dar las gracias.-comentó mirándome mientras procesaba la información.-Recuerdo esa tetería.-dijo con una sonrisa.-Yo sigo antojado de la poción de amantes.-asintió con la cabeza y la movió de forma que me hizo reír bajo.-Shinji es mi sombra.-murmuró en tono de broma.-Ya quedaremos entonces ¿tienes móvil? Así será más fácil quedar.-sacó el suyo del bolsillo para empezar a buscar como entrar en la agenda.
-¡Bou-chan!-esa voz hizo que mi tic apareciera de la nada. Lo vi correr y saltar sobre Bou restregándose.-¡¿Por qué me dejas solito!?-preguntó imitando un sollozo sin soltarle. Pegaba bien su cuerpo al suyo dejando su mentón en uno de sus hombros.-¡Hizaki-kun!-gritó de forma chillona, apartó a su supuesto primo y se encaramó a mí.-¡Cuánto tiempo sin verte!-dijo mirándome a los ojos, esos ojos que tenía de loco me paralizaron. Después reparó en Olivier, se quedó clavado observándolo.-Bou-chan ¿crees que me vería bien con el cabello largo y negro?-se giró de nuevo hacia su primo sin apartarse de mí.
-Te quedaría mal.-contestó frunciendo el ceño para tirar de él intentando despegarlo de mí.-No seas pegajoso y despégate de Hizaki.
-Olivier Mursell.-se presentó de nuevo intentando ser sociable con él, aunque le miró de forma fría y con ganas de arañarlo. Pensé de inmediato que tendría que llevar Olivier por el mundo con bozal y correa.-Sería bueno que al final quedáramos, así me muestras ese local del que tanto llevas hablándome.
-Pues entonces todo arreglado ¿podríamos ir todos mañana? Un rato por la tarde, no más de una hora.-dije con una sonrisa intentando alejarme lo máximo posible del primo de Bou. Seguía sin darme buena espina.-Bou toma mi tarjeta.-se la extendí con una sonrisa en mis labios.
-Gracias.-dijo Bou tomando la tarjeta de mis manos.-Mejor esto que intentar descifrar como funciona este cacharro.-miró a Shinji.-¿Podríamos ir mañana con ellos?-le miró con ojos de cordero.-Por favor.-puso sus manos frente a su rostro en forma de súplica.-Se bueno y di que sí.
-Mañana o cuando se pueda, lo mejor es planearlo con tiempo porque Oly siempre está ocupado con sus colecciones.-recordé que durante esa semana sería ajetreado...-pero el viernes os quiero ver en mi concierto.
-Hizaki-kun que profesional es, yo todo lo anoto en mi libretica en forma de conejo.-estuve por explotar en carcajadas cuando dijo eso de libreta de conejos. Sonrió con cierto descaro observando a Bou. Pero reparó en lo del concierto, su mente parece que tuvo un golpe de neuronas y le hizo explotar de nuevo en euforia.-¿Darás un concierto? ¡Yo quiero ir! ¡Yo quiero ir!-gritó alzando sus brazos.-¡Quiero ir!-repitió y me miró agarrándome de las mejillas-Quedemos mañana y nos dices donde es ¿Hai?-guiñaba, sonreía y gesticulaba tanto que me daba miedo.
-¿Un concierto?-preguntó Bou algo sorprendido.-Sí, seguro que iremos.-se ilusionó aunque de forma más comedida.-Mañana te llamo y vemos que se puede hacer. Si se puede salir o no. también puedes decir dónde es y nos vemos allí.
-Las entradas llevan semanas agotadas, pero podéis estar tras el escenario junto a Oly.-dije confiado de que él vendría.-Además, el diseñó mi ropa.-estaba orgulloso de esos trajes, más que de ninguno que había usado jamás.
-Iremos, no lo dudes.-dijo Bou mirándome de forma dulce.-Y si es tras el escenario mejor.-tomó la mano de Shinji y la apretó.-Y de camino veremos la ropa que te ha diseñado tu novio.-miró a Shinji de forma cómplice y luego a nsotros.-No os distraemos más, nosotros nos vamos.
-Espero que podáis venir.-acaricié la cabeza de Bou como si fuera un cachorro perdido.-Cuídalo bien Shinji y no alborotes.
Ambos se marcharon asintiendo como si fueran más pequeños que yo, pero dudaba que nos lleváramos más de unos meses. Miré a Olivier y lo tomé de la cintura, besé su frente notando que estaba preocupado y como ido. Le ayudé a salir entre el barullo y subimos al vehículo. No dijo nada, tan sólo se quedó en su mundo.
-Hizaki no puedo ir al concierto.-murmuró.-Tengo cosas importantes, reuniones de trabajo, y es algo ineludible.-dijo en un suspiro.
-Supuse que sería así.-comenté.-Pero siempre puedo pedirle a Bou que haga el favor de grabar todo.
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